Como tratar la Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 se conoce como una de las enfermedades de la opulencia del S.XXI, ligada a malos hábitos dietéticos y sedentarismo. En los últimos años, se han triplicado los casos de diabetes tipo 2 y representa el 90% de los casos de diabetes. Afecta principalmente a personas adultas de más de 50 años, pero la tendencia actual es que se de en edades más tempranas, incluso en niños y adolescentes.

En la diabetes tipo 2 hay una incapacidad para gestionar correctamente la insulina y mantener unos niveles de glucosa estables en sangre (entre 70 a 140 mg/dl).  Si no se trata adecuadamente, puede derivar en otros problemas de salud ocasionando alteraciones en órganos y tejidos.

Cómo tratar la Diabetes tipo 2Se relaciona directamente con el temido Síndrome metabólico en el que también existe obesidad central, dislipemias e hipertensión: el cóctel perfecto para estar en el punto de mira del riesgo cardiovascular. El problema es que es una enfermedad silenciosa, que en muchas ocasiones se diagnostica cuando ya tiene unos años de evolución y han aparecido complicaciones.

Dietoterapia

La diabetes tipo 2 se vincula a una alimentación inadecuada y falta de ejercicio físico. Por lo tanto, incidiendo en estos aspectos se puede prevenir o revertir y así reducir o evitar el uso de fármacos.

Como ya se hacía antes de que existiera un tratamiento farmacológico, la mejor estrategia nutricional es una dieta baja en carbohidratos, aumentando el consumo de grasas saludables y situando en la base de la alimentación las hortalizas, sin olvidar el aporte proteico.

Estamos frente a una intolerancia a la glucosa y, obviamente, vamos a limitar los alimentos que tienen una carga glucémica más elevada como los cereales refinados, especialmente el pan blanco, la pasta, las galletas, la bollería y, en general, los procesados.

Nos decantaremos por cereales integrales en grano. Los más interesantes a tener en cuenta son los copos de avena, ya que tienen una carga glucémica baja. Además, nos aportan betaglucanos, vitaminas del grupo B y minerales que nos ayudan a prevenir el riesgo cardiovascular.

Respecto a las hortalizas, priorizaremos las crucíferas (toda la familia de las coles), judías verdes, espárragos, alcachofas, cebolla, calabacín, berenjena, pepino y hoja verde (lechugas, espinacas, acelgas, etc.)  Otras que son más dulces como la calabaza, zanahoria, moniato o remolacha siempre las combinaremos con algo de grasa (aceite de oliva virgen, semillas o aguacate) para evitar un pico de glucosa. La misma estrategia seguiremos en caso de ingerir frutas. Una combinación perfecta es una pieza de fruta entera con un puñado de frutos secos.

Algunos alimentos específicos que mejoran la diabetes tipo 2 y que tenemos que incluir en nuestra dieta son: semillas de fenogreco, de sésamo, de calabaza o de lino molido y levadura de cerveza. También las especias como la canela y jengibre en altas cantidades o en suplementación.

El problema es que es una enfermedad silenciosa, que en muchas ocasiones se diagnostica cuando ya tiene unos años de evolución y han aparecido complicaciones

Suplementación y fitoterapia

Picolinato de cromo: ayuda a controlar la ansiedad por el dulce y a regular los niveles de glucosa en sangre.

Canela en comprimidos: activa los receptores de la insulina y ayuda a regular los niveles de glucosa en ayunas.

Jengibre en comprimidos: ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.

Hojas de estevia: el esteviósido reduce los niveles de glucosa después de las comidas. Además, es un gran endulzante.

Vitamina C: mejora la sensibilidad a la insulina y protege del estrés oxidativo

*La suplementación debe ser prescrita y supervisada por un profesional de la salud

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