Xenoestrógenos

 

La mayoría de los productos de cuidado personal como el champú, cremas y desodorantes contienen en abundancia xenoestrógenos en forma de ftalatos o parabenos, que son añadidos por los fabricantes porque suavizan la piel, les dan una mayor vida útil y permiten que los aromas sean persistentes y duraderos. Los alimentos van empaquetados en plásticos que los contaminan con sustancias químicas estrogénicas.

Los productos de limpieza del hogar, especialmente los que tienen poder antibacteriano, contienen ingredientes estrogénicos como el triclosán que es un disruptor hormonal conocido. Los efectos nocivos sobre el sistema endocrino de estas sustancias químicas se han puesto en evidencia en innumerables estudios científicos, y, sin embargo, siguen sin estar reguladas y son utilizadas por la industria.

Los xenoestrógenos son llamados de distintas formas. Se conocen como productos químicos disruptores endocrinos (EDC’s), disruptores endocrinos, hormonas disruptivas químicas, disruptores hormonales, xenobióticos, falsos estrógenos o metaloestrógenos. Su característica fundamental es que interrumpen el equilibrio hormonal natural. Por eso se conocen como disruptores endocrinos, ya que son sustancias químicas que alteran la función normal de las hormonas estrogénicas. El estrógeno es una hormona natural que es fundamental para el crecimiento y la reproducción. El cuerpo regula la cantidad necesaria de hormona a través de complejas vías bioquímicas. Nuestro sistema endocrino libera hormonas que indican a los diferentes tejidos orgánicos cómo deben funcionar y qué es lo que deben hacer. Los xeroestrógenos son sustancias que imitan las funciones de nuestros estrógenos naturales, y cuando ingresan en el cuerpo se unen a los receptores hormonales de nuestras células, uniéndose y bloqueando los mismos. La consecuencia es que se produce una interrupción de las funciones de los estrógenos, cuya función es controlar el crecimiento y el desarrollo de los tejidos, y la capacidad reproductiva. Esto es particularmente perjudicial para los órganos sensibles a las hormonas como el útero y la mama, los sistemas inmunológico y neurológico, así como para el desarrollo.

Los xenoestrógenos no son biodegradables, por lo que se almacenan en nuestras células de grasa. La acumulación de xenoestrógenos puede estar implicada en patologías diversas como el cáncer de mama, próstata y testicular, obesidad, infertilidad, endometriosis, pubertad de inicio temprano, abortos espontáneos y diabetes.

triclosán disruptores endocrinos contaminantes hormonales

En nuestra vida diaria estamos expuestos de manera constante a estas sustancias, tenemos contacto con ellas en productos diversos de uso cotidiano como las frutas y verduras tratadas con pesticidas, los plásticos de transporte y almacenamiento de alimentos, el esmalte de uñas, perfumes, productos de belleza y cuidado del cuerpo,… La lista de xeroestrógenos es extensa, y solo cito aquellos compuestos más habituales. En las lociones y cremas encontramos el 4-Methylbenzylidene alcanfor (4-MBC), la benzofenona, y los parabenos, metilparabeno, etilparabeno, propilparabeno y butilparabeno, que son utilizados comúnmente como conservantes. Entre los plásticos destacan el bisfenol A, ftalatos, DEHP, los éteres de bifenilo polibromados (PBDE), y los bifenilos policlorados (PCB). En la comida los ingerimos en forma de colorantes y conservantes, como la eritrosina, la fenosulfotiazina, y el butilhidroxianisol, o a través de los alimentos tratados con insecticidas y herbicidas. En nuestro hogar los encontramos en forma de biocidas, de conservantes de la madera, en adhesivos, pinturas, lubricantes, como son el pentaclorofenol y los bifenilos policlorados. Están presentes en los detergentes, como el alquilfenol, o en la píldora anticonceptiva oral, en forma de etinilestradiol, estrógeno derivado del estradiol que es usado en sus fórmulas.

Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar estas sustancias químicas tan comunes? Es necesario prevenir la exposición a los xeroestrógenos, tanto en nuestra alimentación, como en productos de limpieza, de salud y belleza, o en los plásticos que usamos diariamente en el hogar o puesto de trabajo. En la comida debemos evitar todo alimento que tenga contacto con pesticidas, herbicidas y fungicidas, siempre optando por alimentos orgánicos. Si son de origen animal debemos optar por carnes y productos lácteos libres de hormonas y pesticidas, y si usamos frutas y verduras no orgánicas es necesario pelarlas para evitar la contaminación. Los productos de limpieza del hogar, de salud y belleza son otra vía de entrada de estos compuestos. Debemos usar productos de limpieza biodegradables libres de químicos, libres de cloro y a ser posible, debemos filtrar el agua potable. Hay que evitar productos cosméticos y cremas que contengan químicos e ingredientes estrogénicos, como los parabenos y el cloruro de estearalconio, ingrediente antiestático con una gran variedad de aplicaciones en champú, detergentes, desinfectantes, textiles y papel, esmaltes de uñas y quitaesmaltes. Se deben usar fragancias naturales a base de aceites esenciales, y jabones y pastas dentales libres de químicos. Respecto a los plásticos de uso doméstico, una medida preventiva es reducir su uso siempre que sea posible, evitar calentar comida en estos recipientes, y no usar envolturas de plástico para cubrir los alimentos al almacenarlos. Sustituyamos el plástico por el vidrio.

Conozcamos donde se encuentran estas sustancias químicas dañinas y rechacemos aquellos productos que los contienen. Vivamos libres de disruptores endocrinos.

Autor: Raúl Martínez, Biólogo, especialista en medio ambiente y salu

Nutre tu memoria

 

Las capacidades de memorizarconcentrarse y de recordar, exige que las células del cerebro estén perfectamente nutridas y además dispongan de un plus de energía cuando las sometemos a situaciones que requieren sobresfuerzo y alto rendimiento.

Numerosos estudios han demostrado la importancia de determinados nutrientes fundamentales para el buen desarrollo del cerebro, como son los fosfolípidos (fosfatidilcolina, fosfatidilserina), determinados ácidos grasos como el EPA y el DHA, el complejo B, los aminoácidos esenciales, los oligoelementos, el fósforo y determinados antioxidantes. Todos ellos cumplen diferentes funciones que contribuirán a mantener y maximizar nuestras capacidades cognitivas.

Existen nutrientes que pueden ayudarnos, entre ellos destacan los  fosfolípidos, y el  fósforo de origen orgánico, como son los que proceden de la lechaza de pescado; que además de ser una fuente natural de estos nutrientes indispensables para tener una buena memoria; nos aporta también otros nutrientes como el magnesio, potasio, zinc, selenio, vitamina-E,  complejo- B y ácidos grasos de cadena larga  como el DHA y el EPA; constituyendo además  un verdadero concentrado de aminoácidos esenciales. La toma de este suplemento nutricional asegura un coctel de micronutrientes de fácil asimilación y gran biodisponibilidad, lo que permite notar sus efectos de forma casi inmediata.

Por otro lado, los antioxidantes que proceden del concentrado de frutos de espino amarillo (hippophae rhamnoides), nos aportan diferentes moléculas de quercitina, carotenoides y vitamina-C, y ha demostrado científicamente su efecto neuroprotector, que protege las células neuronales del estrés oxidativo o radicales libres oxigenados, gracias a su poderosa acción antioxidante, lo que contribuirá a proteger nuestra memoria y en definitiva nuestra salud cognitiva.

Para potenciar nuestras capacidades cognitivas y proteger nuestra memoria, se ha referenciado también el uso del extracto de Ginkgo biloba, conocido por sus propiedades sobre el sistema circulatorio, que se extrapolan también a la circulación cerebral. El extracto de esta planta nos ayudará a optimizar el riego sanguíneo cerebral y nos proporcionará también su acción neuroprotectora, capaz de mejorar la memoria y el proceso cognitivo en personas sanas.

Acai Superalimento

Complementos vitamínicos a base de plantas: alternativa a las vitaminas de síntesis química - Complements vitamínics a base de plantes: alternativa a les vitamines de síntesi química Nuevo Superalimento Bio de Açaí

Açaí: una pequeña baya de color púrpura parecida al arándano con un gran efecto antioxidante. Entre sus multitud de propiedades cabe destacar que mejora del sistema inmunitario, es mineralizante, y proporciona mucha resistencia y vitalidad.

Esta pequeña fruta de color púrpura parecida al arándano crece en unas palmeras altas y delgadas y es uno de los frutos con mayor poder antioxidante (contiene 33 veces más que la uva negra). Es energética, depurativa, refuerza las defensas y combate y previene enfermedades cardiovasculares.

Además, aporta un alto contenido en fibra, así como calcio, Vitamina A, minerales y 16 aminoácidos

Combate la Astenia Primaveral

En primavera, florecen las flores y suben las temperaturas, pero también puede acompañarnos una sensación de cansancio y de estar literalmente sin fuerza, es lo que se conoce como Astenia Primaveral.

Esta fatiga puede venir acompañada de alteraciones del sueño y como consecuencia de ello, alteraciones del apetito, cambios de humor, dolores de cabeza, tristeza y debilidad, y es que no hay duda que, “la primavera, la sangre altera”. Para poder entenderlo, es importante darnos cuenta también de donde venimos, es decir, situarnos. Dejamos el invierno atrás, época de poca actividad muscular, de falta de sol y aire puro, de hibernación y tal vez, de algún tipo de exceso de alimentación de carácter denso y de estancamiento energético y corporal. El resultado es un cuerpo posiblemente acidificado, intoxicado y bajo de defensas.

Los cambios de temperatura desestabilizan nuestro cuerpo y agotan nuestro sistema inmunitario y niveles de energía, de allí la importancia de adoptar alimentos frescos, revitalizantes y depurativos que ayudan a nuestro hígado y combaten los síntomas de la astenia primaveral.

Astenia Primaveral y alimentos revitalizantes

Alimentos revitalizantes

La Maca, raíz vigorizante procedente de Perú, es rica en 17 aminoácidos, calcio, hierro, y vitaminas del grupo B y C. Contribuye a aumentar la vitalidad y combatir el cansancio sin provocar nerviosismo.

El Cacao es un potente antioxidante, no obstante, para beneficiarnos de sus propiedades es muy importante que el cacao sea crudo. Además, tonifica el sistema nervioso, lo activa, sin exacerbarlo, y produce una sensación de bienestar.

El Polen, un superalimento de gran poder reconstituyente, antioxidante, rico en proteína y en triptófano, un precursor de la serotonina, nuestra hormona de la felicidad. Es rico en fitoesteroles,  complejo B, vitaminas reguladoras del sistema nervioso, y aumenta nuestras defensas.

La Jalea Real pura, es revitalizante y estimula el sistema nervioso. Un gran apoyo a  la hora de reforzar el sistema inmunitario con función antioxidante gracias a su contenido en vitaminas C, E y D (algo de lo que la población padece déficit en un alto porcentaje en España).

Té verde Matcha, otro superalimento de poder antioxidante y con contenido en L-teanina, un aminoácido que mejora nuestra concentración con función reguladora del sistema nervioso, de efecto relajante a la par revitalizante. Es capaz de aumentar los niveles de energía pero de manera gradual y constante a lo largo de unas 6-8 horas.

Germinados bio (de lentejas, brócoli, lino, entre otros), son el germen de las futuras plantas en el que se encierra todo el poder nutricional, con alto contenido en proteínas, vitaminas, minerales y enzimas. En el caso de ser de legumbres o cereales, se disminuye el contenido de los fitatos, unos anti-nutrientes que contienen naturalmente pero que nos impiden a nosotros, absorber sus beneficios, con lo que son altamente nutritivos, además de digestivos. ¡Son alimentos vivos, crudos y repletos de vitalidad!

Los cambios de temperatura desestabilizan nuestro cuerpo y agotan nuestro sistema inmunitario y niveles de energía

Combinaciones Depurativas

Zumos de frutas y verduras: especialmente de remolacha con limón, jengibre, apio, pepino  y manzana.

Ensaladas: con remolacha cruda, aguacate, semillas, germinados, frutos secos, hojas verdes, endivias por ejemplo, rabanitos, apio, hinojo, col lombarda y fresas bio.

Caldo de verduras: con ajo, cebolla, apio, nabo daikon, ortiga, rábano negro, zanahoria, hojas de col o kale, con cúrcuma y pimienta negra molida, y un chorrito de aceite de coco.

Infusiones hepáticas: con alcachofera, ortigas, fumaria, boldo, melisa, diente de león, cardo mariano, verdana, zarzaparrilla y regaliz.

Hábitos a tener en cuenta

  • Cenar y dormir temprano
  • Hacer ejercicio al aire libre
  • Finalizar las duchas con agua fría para activar la circulación

Como tratar la Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 se conoce como una de las enfermedades de la opulencia del S.XXI, ligada a malos hábitos dietéticos y sedentarismo. En los últimos años, se han triplicado los casos de diabetes tipo 2 y representa el 90% de los casos de diabetes. Afecta principalmente a personas adultas de más de 50 años, pero la tendencia actual es que se de en edades más tempranas, incluso en niños y adolescentes.

En la diabetes tipo 2 hay una incapacidad para gestionar correctamente la insulina y mantener unos niveles de glucosa estables en sangre (entre 70 a 140 mg/dl).  Si no se trata adecuadamente, puede derivar en otros problemas de salud ocasionando alteraciones en órganos y tejidos.

Cómo tratar la Diabetes tipo 2Se relaciona directamente con el temido Síndrome metabólico en el que también existe obesidad central, dislipemias e hipertensión: el cóctel perfecto para estar en el punto de mira del riesgo cardiovascular. El problema es que es una enfermedad silenciosa, que en muchas ocasiones se diagnostica cuando ya tiene unos años de evolución y han aparecido complicaciones.

Dietoterapia

La diabetes tipo 2 se vincula a una alimentación inadecuada y falta de ejercicio físico. Por lo tanto, incidiendo en estos aspectos se puede prevenir o revertir y así reducir o evitar el uso de fármacos.

Como ya se hacía antes de que existiera un tratamiento farmacológico, la mejor estrategia nutricional es una dieta baja en carbohidratos, aumentando el consumo de grasas saludables y situando en la base de la alimentación las hortalizas, sin olvidar el aporte proteico.

Estamos frente a una intolerancia a la glucosa y, obviamente, vamos a limitar los alimentos que tienen una carga glucémica más elevada como los cereales refinados, especialmente el pan blanco, la pasta, las galletas, la bollería y, en general, los procesados.

Nos decantaremos por cereales integrales en grano. Los más interesantes a tener en cuenta son los copos de avena, ya que tienen una carga glucémica baja. Además, nos aportan betaglucanos, vitaminas del grupo B y minerales que nos ayudan a prevenir el riesgo cardiovascular.

Respecto a las hortalizas, priorizaremos las crucíferas (toda la familia de las coles), judías verdes, espárragos, alcachofas, cebolla, calabacín, berenjena, pepino y hoja verde (lechugas, espinacas, acelgas, etc.)  Otras que son más dulces como la calabaza, zanahoria, moniato o remolacha siempre las combinaremos con algo de grasa (aceite de oliva virgen, semillas o aguacate) para evitar un pico de glucosa. La misma estrategia seguiremos en caso de ingerir frutas. Una combinación perfecta es una pieza de fruta entera con un puñado de frutos secos.

Algunos alimentos específicos que mejoran la diabetes tipo 2 y que tenemos que incluir en nuestra dieta son: semillas de fenogreco, de sésamo, de calabaza o de lino molido y levadura de cerveza. También las especias como la canela y jengibre en altas cantidades o en suplementación.

El problema es que es una enfermedad silenciosa, que en muchas ocasiones se diagnostica cuando ya tiene unos años de evolución y han aparecido complicaciones

Suplementación y fitoterapia

Picolinato de cromo: ayuda a controlar la ansiedad por el dulce y a regular los niveles de glucosa en sangre.

Canela en comprimidos: activa los receptores de la insulina y ayuda a regular los niveles de glucosa en ayunas.

Jengibre en comprimidos: ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.

Hojas de estevia: el esteviósido reduce los niveles de glucosa después de las comidas. Además, es un gran endulzante.

Vitamina C: mejora la sensibilidad a la insulina y protege del estrés oxidativo

*La suplementación debe ser prescrita y supervisada por un profesional de la salud